Una tarea clara en cada pantalla
El diseño empieza por entender qué necesita hacer una persona. Ordená el contenido alrededor de esa tarea y hacé visible el siguiente paso. Un título concreto y una acción bien nombrada pueden orientar mejor que una pantalla llena de opciones.
Dar respuestas en cada interacción
Cuando alguien envía un formulario o aplica un filtro, la interfaz debe explicar qué pasó. Incluí confirmaciones claras, estados sin resultados y mensajes de error que indiquen cómo continuar sin perder lo que ya se completó.
Probar con distintas formas de uso
Revisá la experiencia en celular, con teclado y con tamaños de texto mayores. Observá a otras personas completar las tareas principales: sus dudas ayudan a encontrar problemas que pasan desapercibidos para quien diseñó la interfaz.
